Una historia de éxito personal

La historia de éxito de DENSO está estrechamente vinculada a sus trabajadores. Un ejemplo de ello es Tordis Bindzau, Jefa del equipo de asistencia de ventas y gestión de la exportación Como ejecutiva y mujer, nos da una visión de su historia de éxito personal.

Señora Bindzau, ¿contaba ya con este éxito cuando comenzó su carrera en DENSO?

Bindzau: No, eso no estaba previsto. Empecé en DENSO en 2003 como asistente comercial, con un claro interés por los proyectos internacionales. En nuestro equipo, siempre tomé la iniciativa para encargarme de cuestiones internacionales.

¿Y qué pasó después?

Bindzau: La dirección comercial pensó en mí cuando hubo que ocupar el puesto de responsable internacional de proyectos de tuberías. El trabajo me sedujo de inmediato y presenté mi candidatura. Después tuvimos una entrevista y acordamos que, para empezar, me encargaría del trabajo en los proyectos a modo de prueba. Pero en seguida estuvo claro que las tareas se me daban bien y pasé a ser la responsable de proyectos.

Actualmente usted es la jefa de asistencia de ventas y gestión de la exportación y dirige un equipo de tres personas.

Bindzau: Sí, así es. Después de tres años en gestión de proyectos, pude dar ese paso. Ahora mi trabajo es mucho más variado y mi responsabilidad es mayor. ¡Este es exactamente el trabajo que siempre había querido hacer!

¿Cómo es el día a día de su trabajo?

Bindzau: Siempre distinto. A veces, vengo con una idea clara de las tareas que tengo sobre la mesa y la jornada, sin embargo, el día se desarrolla de forma totalmente distinta. El motivo es que en los negocios internacionales, las condiciones cambian todos los días: por ejemplo, hay que modificar las condiciones de exportación o adaptar las condiciones de suministro a directrices nuevas. Como participo en todas las planificaciones de proyectos e interactúo con los departamentos de producción y comercial, mi jornada depende de muchos factores.

¡Eso parece agotador! ¿Cómo lo hace?

Bindzau: Por un lado, me gustan las diferentes tareas que realizo, y por otro, trabajo en un equipo genial, con muy buenos compañeros. El ambiente en DENSO es muy bueno.

Usted fue la primera mujer a este nivel de dirección. ¿Le ha afectado eso en su trabajo?

Bindzau: No, en absoluto. Mis compañeros siempre me han repestado. Finalmente, de lo que se trata, es de llevar juntos el proyecto a buen término.

¿Le sorprende esa forma de ver las cosas?

Bindzau: En general, en la industria, esta actitud no puede darse por supuesta, pero en DENSO he sentido el aprecio ya desde el principio: mi primer gran trabajo como responsable de proyectos fue un muy buen ejemplo de ello. En ningún momento tuve la impresión de que nadie dudara de mí.

DENSO ha evolucionado de ser una empresa familiar a ser una familia de empresas. A pesar de ello, todavía se nota el entusiasmo con el que todos quieren hacer que progrese la empresa. Eso nos mantiene más unidos. La confianza mutua que tenemos es enorme. La Dirección me deja la libertad de decisión necesaria y al mismo tiempo puedo dirigirme a ella en cualquier momento con cualquier duda o comentario.

¿Cómo se ve en el futuro?

Bindzau: Soy muy feliz con lo que hago. Seguir trabajando en el ámbito internacional, con este sentimiento de compañerismo. ¡Eso sería genial!

¡Muchas gracias por la entrevista!